Cataratas de mariposas sobre el bosque

martes, 19 de enero de 2016

05.15 hs. Estoy sentada en uno de los asientos de la parada de Metrobus. Faltan 14 minutos para que llegue el que me tengo que tomar. Primero hasta Nuevo León y de ahi tengo que hacer combinación con la línea 1 hasta Durango.
Vuelvo a mirar la pantalla y faltan 15 minutos ¡un momento! ¡paren! acaba de cambiar automáticamente a 10 minutos (creo que me robaron 5 minutos de mi vida). Hay tres chicos: uno con una guitarra, otro con una mochila roja que creo que va a trabajar a una obra y el último está con dos chicas que no paran de hablar. Todos se acaban de subir en el Metrobus que va hacia la dirección contratria a la mia. El guardia, mientras tanto, avanza hacia mi. Solo creo que se acercó de chusma para ver qué era lo que estaba haciendo. 
Son las 05.22 hs, faltan ahora 5 minutos para que llegue mi Metrobus y estoy sola en la parada, salvo el policía que se sentó a escuchar música en el banco que está a unos 2 metros a mi izquierda. Un hombre acaba de entrar y viaja hacia la misma dirección que yo. Falta 1 minuto. Ya veo el Metrobus a lo lejos.

Antes de salir me había hecho este planito. Creo que una de las razones de por qué no me gusta tener celular es porque me encanta hacer este tipo de cosas.

  
Esperando a que llegue el micro que nos llevaba hasta el Santuario de la Mariposa Monarca conocí a Neli y a Nubi, dos venezolanas que hece aproximadamente 10 años que están en el DF. No se muy bien a qué se dedican pero creo que es algo relacionado con la administración de algo.. o por el estilo. Deben tener unos 40 o 45 años y ya me invitaron a comer arepas y que yo les haga empanadas argentinas. Les conté de mi experiencia en el aeropuerto de Venezuela y me recomendaron algunos lugares para visitar. Me dieron consejos y tips para moverme en el DF y no gastar tanto, como por ejemplo visitar Paseo de la Reforma en bici, ya que te las dan gratis por 3 horas y podría llegar al Santuario de la Virgen de Guadalupe (la virgencita). Otro lugar a visitar es La Marquesa, una especie de lugar para ir a pasar el día, hacer algo a la parrilla y pasar un día de campo. Y por último, y el mejor recorrido, es el de la ruta del vino y el queso, la Peña de Vernal en Querétaro.




Cuando llegamos al Santuario de la Mariposa Monarca, ubicado en Piedra Herrada, era muy temprano y todavía había rocío en el pasto. Nos dividimos en grupos de 12 personas y fuimos el primer grupo en salir. Eso nos permitió llevar nuestro propio ritmo y no atrasarnos. 
El camino sobre el bosque y en subida, era muy cansador. Estábamos a casi 3.500 metros de altura y el aire faltaba de vez en cuando. Algunos podían llegar a caballo hasta casi la mitad del recorrido y después seguir caminando. 





La travesía dura aproximadamente 1 hora y media. Ya casi llegando a la cima se empezaban a ver grupos de mariposas que buscaban el sol en la copa de los árboles. 

Un poco de info sobre la ruta de migración de la Mariposa Monarca:
El otoño marca el inicio de este evento. Tras recorrer miles de kilómetros, para alejarse del frío invierno del norte de Estados Unidos y Canadá, la Mariposa Monarca recorre casi 4.500 kilometros hasta llegar a los bosques de pino y oyamel en Michoacán y el Estado de México.
Una vez en tierras mexicanas, después de hacer uno de los viajes migratorios anuales más largos y famosos, la mariposa se reproduce.






  
Este paseo lo hice con un grupo de 5 españoles y un mexicano de la Ciudad de Puebla. Habia sido una salida de parejas pero yo me acoplé al grupo, solo para descolocar jaja.








La bajada fue genial y recuperamos un poco de fuerza. Nos comimos unas quesadillas, tacos y café de olla. Después de comer fuimos hasta la cascada que esta cerca del pueblo de Valle de Bravo. Se llama Velo de la Novia y mide aproximadamente 40 metros. También hay una callesita de adoquines con un montón de puestos de artesanías. El lugar es hermoso y el día lo acompañaba. 





En este pueblito vi a un cabrito, y me acordé de mi primo Juanpi (El Cabra) y por eso esta foto.


Lo mejor de este día, además de ver a las mariposas, fue llegar hasta el pueblo de Valle de Bravo. Pueblo mágico, que recibe su nombre por San Francisco del Valle y por el general don Nicolás Bravo, defensor del Castillo de Chapultepec.
El pueblo es bastante turístico, hay una montón de puestos de comida frente al lago y además es un destino ideal para hacer todo tipo de deportes, ya sea por tierra, agua y altura. 









  
En Valle de Bravo almorzamos y después nos fuimos hasta el Centro de Espiritualidad Carmel Maranatha, construcción de los años ´70 a cargo de los monjes carmelitas.








  

Durante todo este día pensé y sentí varias cosas, pero solo les voy a contar una sola. No se si lo saben pero mi color preferido es el verde. No lo uso nunca, generalmente estoy de blanco, gris o negro. Pero el color verde me relaja y más si lo veo de la forma en que lo vi hoy, rodeada de naturaleza. Otro color que me gusta es el amarillo. Este color me gusta porque a mi primo Matías le gustaba. Así de simple... y como es el primo más grande, fue una de las cosas que me quedaron de el. Mati decía que sin el amarillo todo era diferente. 
"Hace la prueba: agarrá una caja de lápices de colores, sacá el lápiz amarillo y mirá lo que pasa. Todo se apaga, en cambio, el amarillo lo ilumina todo."

 

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