¡Viajá más!

jueves, 30 de julio de 2015

No voy a preguntar cómo estás, porque lo recuerdo. Estás bien, y los años que vienen vas a estar bien. No tengo mucho tiempo (no lo vas a tener, pues) ni mucho espacio. Apenas 2.500 caracteres para decirte algo importante desde el futuro. Así que elijo esto: ¡Viajá más, huevón!

Si te vas a empeñar en algo, empeñate en irte. Cada vez que puedas, y cada vez por más tiempo. Seguí los mismos sueños, hacé los mismos planes, emprendé los mismos proyectos y repetí los mismos errores si querés. Pero viajá más.

En los próximos años, te van a distraer ideas, sentimientos y personas. Aferrate al plan, que yo sé lo que te digo. Invertí en viajar, que es invertir en vivir. Usá lo que te ganés para alejarte de vez en cuando, que no puede haber perspectiva sin distancia. Andate y volvé, y andate. Creéme que nada te va a dar momentos de mayor felicidad.

Viajá joven, las circunstancias no harán más que complicarse luego. Viajá lejos y viajá cerca. Viajá con tu gente más querida, viajá solo; viajá soltero.

Sólo después viajá en pareja. Nada pone a prueba el amor como viajar juntos, decía Mark Twain, viajero incansable y astuto que encontró el amor, viajando.

Caminá, caminá, caminá. Gastate los pies recorriendo calles nuevas. Perdete sin miedo. Hablá con desconocidos, escuchá todas las historias, hacé todas las preguntas. Comé solo, comé en pelotas, comé sin prisa, comé de camino. Comé allá lo que nunca vas a comer acá. Lo caro y lo barato, lo verde y lo rojo, lo duro y lo espeso.

Exprimí cada día y cada noche. Emborrachate al menos una vez en cada ciudad. Probá todo lo que no te mate. Hacé el ridículo. Enamorate por un par de días. Amá en otro idioma. Hablá en lenguas. Tocá la gloria.

Viajá con humildad, que es lo que garantiza la capacidad de asombro. Asombrate de lo épico y de lo simple, de lo extraordinario y de lo mundano. Asombrate de los olores, de los colores, de la naturaleza y de lo que la gente hace con la naturaleza. Asombrate del arte, del caos, del futuro y del pasado, de lo exquisito y lo repugnante. Aprendé sin soberbia y dejate arrollar una y otra vez por el asombro, que es lo que hidrata al alma y el cerebro. Que “viajar es fatal para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente”, escribió Twain en sus crónicas. “Nadie adquiere una visión amplia, saludable y generosa si se queda en una esquina de la Tierra toda su vida”, remataba.

Vas a ver que el mundo se va a hacer más pequeño. El obstáculo entonces será tu voluntad, o la falta de ella. Me habría gustado entenderlo más temprano. Que no te pase.

Por cierto: en el título digo “carta” por decir cualquier cosa. En el futuro nadie escribe cartas. Ni siquiera cuando está de viaje.

Nuevas libretas viajeras

miércoles, 29 de julio de 2015

Tienda Ambulante ya tiene a la venta las libretas Vincent! ¿Cuál vas a elegir?

Cosas inesperadas ocurren cuando elegimos un camino en lugar de otro. Una trivialidad puede llevarnos a situaciones trascendentes.
Vincent Cousteau nace con el objetivo de hacer lo que les gusta, disfrutando del proceso y del resultado. Suss productos buscan ser funcionales y a la vez tener un valor estético, cuidando esos detalles que le aportan un carácter único. 



Amantes del diseño, la ilustración, la tipografía y el lettering, y ese es el motivo por el cual cada producto está diseñado y elaborado 100% a mano, sin utilizar tipografías de catálogo. Comparten el gusto por los objetos y diseños antiguos, de materiales nobles, donde la huella humana se observa a simple vista y las imperfecciones toman encanto.











MANIFIESTO MOCHILERO. Por Juan Pablo Villarino

viernes, 24 de julio de 2015

Creemos…
que la condición humana admite más posibilidades que el diploma y la oficina. Nuestra sociedad actual considera a las personas poco más que herramientas especializadas. Eficiencia y productividad son valores imperantes. Ante este recorte nos proponemos revalorizar el conocimiento y la experiencia como valores, y el viaje como un medio privilegiado de acceder a ellos…
que una sociedad de individuos entrenados para ser autosuficientes y no preguntarle la hora a nadie es un criadero de neuróticos. De neuróticos y de futuros consumidores de alarmas y pastillas para el stress. Al viajar como mochileros, al hacer dedo, reestablecemos el contacto humano, esa llama vergonzosa…
que ser responsable es darnos cuenta de que la vida es una sola, que se vive día a día, y que una vejez con jubilación digna no justifica una juventud de viejos. Ser responsable no significa solo asumir obligaciones, sino también animarse a asumir la libertad y no atarse innecesariamente a cosas ajenas a nuestra esencia…
que nadie es viejo en tanto no se haga cargo de su edad. Nunca es demasiado tarde para nada. Viejo es quien hace las cosas que se esperan de un viejo, solo porque otros lo esperan de él…
que el mundo no es un lugar estático sino una maraña de caminos por los que millares de personas caminan a diario. Cruzando fronteras, vadeando arroyos o escalando montañas…
que ese mundo es aún un buen lugar para vivir, que las personas que lo transitan comparten algo que es mucho más fuertes que sus diferencias, sean estas de raza, religión o profesión. Estas personas son intrínsecamente buenas…
Creemos que el universo cuida de nosotros, y que una jornada laboral de 12 horas es más peligrosa que viajar a dedo…  que nadie se encuentra en peligro por estar lejos de casa, creemos que las ciudades son definitivamente más peligrosas que las rutas, los montes y los lagos.
que el dinero es una parte opcional del equipaje, ya que nadie se alimenta de dinero.  No sólo se hacen cosas a cambio de dinero. Pensar eso sería transportar arbitrariamente las relaciones comerciales a las relaciones humanas. Una sonrisa oportuna puede valer millones…
que todos los viajeros podemos aprender los unos de los otros, que nadie nace sabiendo, que siempre hay alguien que va por primera vez a ese lugar que nosotros conocemos como la palma de nuestra mano…
que el viento que nos da de lleno en la caja de una chata puede ser la vacuna contra la rutina…
que la simplicidad es algo a ser reivindicado, y está más cerca de un pan casero al costado del camino que de un crédito hipotecario o vacaciones de quince días pagadas en tres años…
que la meta es una excusa para dejarnos mecer por el azar y exponernos a las paradas imprevistas, los pueblos escondidos, las miles de posibilidades intermedias, transformando cada punto del mapa en una anécdota.
que con cada auto que se detiene en una banquina barajamos y damos de vuelta, que ese preciso instante cambia de alguna manera nuestro viaje y de esa manera nuestra vida.
Creemos que la ruta es la vida (Jack Kerouac 1922 -1967)…
que el autostop es una hermosa manera de aprender sobre las tierras por las que viajamos, sobre su gente y costumbres. Ahorrar dinero no es el objetivo de viajar a dedo, sino más bien su consecuencia lateral…
que una hoja de ruta contiene más adrenalina que Gran Hermano, que la felicidad no depende de una herencia o polirrublo que nos “salve” y nos abra  la puerta al DVD…
que la felicidad constante es una de las formas ocultas en que obra la muerte. (Julio Cortázar, 1914- 1984)…
que el viajero es preso de la paradoja de querer dar la vuelta a un circuito infinito…
que si VOS llegaste hasta acá leyendo no deberías dejar pasar un minuto para empezar a pensar tu propia vuelta al mundo. Mientras te preparás, podés encontrar ideas en este blog e inspiración en nuestros libros.
Quienes hacemos esta página, sobre todas las cosas, queremos que aprendas a querer el camino.

30 días. Eso es todo lo que te queda de vida

viernes, 17 de julio de 2015

Les comparto una nota de Daniel TiradoPueden ver más en su blog!  
Viajando sin papel higiénico.
VIVE CADA DIA COMO SI FUERA EL ULTIMO
¡Haz que la obra finalice con aplausos!
¿Qué pasaría si fuera esto lo que hoy te dijera tu médico? Una cifra récord que, estoy seguro, le inyectaría a tu vida -como una bomba en cuenta regresiva- aún más ganas de disfrutar, de amar, de ¡VIVIR!…
Ahora… Ponte a pensar cuán afortunado eres por poder disfrutar la vida que te fue dada y de la que tienes una sola oportunidad para vivirla y de entender que el momento es el YA… el AHORA. No hay otro momento para hacerlo, no es mañana, no es cuando reciba mi próximo sueldo ni cuando me case o me reencuentre con tal amigo de la infancia. ¡Hey! Este es nuestro chance, nuestra última oportunidad. No estamos en un ensayo para poner en práctica después. Sal ya y demuestra de qué estás hecho, respira el aire fresco de las mañanas, saboréalooo y da lo mejor de ti mismo!

Y es a esto a lo que los quiero invitar hoy. Viajeros, estudiantes, jóvenes, padres, emprendedores, soñadores. Tú que me lees: ES AHORA. Que al final, cuando el telón de tu “obra” baje, termine con aplausos y que esos espectadores puedan decir: “¡wow! Esa obra fue maravillosa”. “Esa fue una vida que valió la pena”.
Por eso hoy te sugiero que sueñes en grande y que trates de explotar al máximo el potencial de la vida. Muchas veces todos los talentos que tenemos solo logran salir en un mínimo porcentaje. Viajeros, nuestras capacidades: las tuyas, las mías, son de verdad infinitas, pero estas solo logran salir a flote como la punta de un gran iceberg, que guarda toda su grandeza bajo la superficie del agua.
Por eso, los motivo… NO, qué va. Eso es poco, ¡les EXIJO!, que sean de esos soñadores incansables y luchadores. Que cuando ese mismo telón baje, por lo menos puedan decir: “mira, ahí va aquel soñador, que quizá no alcanzó su sueño, pero murió en el intento. Fue un valiente, loco, decidido y luchador de la vida y merece ser recordado”.
Y es que la vida es como un parque de diversiones: hay personas que prefieren estar en las atracciones más tranquilas, en el carrusel o las tacitas… Pero hay otras en cambio que prefieren las montañas rusas, que buscan estar en lo alto, sentir todas las emociones, llorar, gritar, volar y, en general, sentirse vivos.
Felices viajes.
Ver nota aca



Muere lentamente. Pablo Neruda

viernes, 10 de julio de 2015

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos. Quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quién deja escapar un posible amor, con tal de no hacer el esfuerzo de hacer que éste crezca.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandonando un proyecto antes de empezarlo, el que no pregunta acerca de un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.