Una gran mezcla en el df

martes, 29 de diciembre de 2015






El día está hermoso. Puedo ver un cielo celeste, algo raro ya que últimamente la neblina que caracteriza al DF se estaba adueñando más de la ciudad. Pero hoy el sol brilla.
Es un día de diciembre en donde todos aprovecharon a tomarse unas mini vacaciones y la ciudad está (casi) vacía. Durante este mes la jornada laboral está parada, hay poca gente en la calle, algunos locales bajan sus cortinas y lo más lindo es que no hay tráfico.
Salí a tomarme el metrobus en dirección Etiopia con ganas de llegar hasta el Palacio de Bellas Artes y visitar nuevamente El Zocalo. La primera vez que fui no pude sacar fotos pero hice la recorrida con Marta, una chica española de Málaga que nos conocimos en plena calle y pasamos unos días juntas.

Pero bueno, vuelvo a la historia del metrobus. La cosa es que no se cómo llegar, tengo una leve idea de a dónde estoy yendo pero no me acuerdo las combinaciones que tengo que hacer. 
Preguntando llegaré. 

Me subo al primer vagón exclusivo para mujeres, donde los asientos son rosas y los hombres tienen casi prohibido subir salvo que sean ancianos. Los hombres tienen su espacio en el segundo vagón donde los asientos son grises. Algunas mujeres suben en la parte destinada a los hombres si van en compañía de algún novio, amigo o grupo de chicas. 
Todavía no entiendo cómo en México un metrobus puede estar dividido entre hombres y mujeres. No es por un tema de religión, sino todo lo contrario. Acoso. 
Parece que en algún momento estos hombresitos mexicanos acosaban mucho de las mujeres (o lo siguen haciendo) y tuvieron que tomar esta determinación. Sinceramente no me gusta la diferenciación de espacios. Cuando subo en los vagones de hombres me miran raro y las mujeres que me ven piensan que estoy loca. Pero el respeto hacia las mujeres creo que no se va a solucionar separandolas más. 
Hasta hay una página de facebook que se llama "No queremos hombres en vagones de metro y metrobus para mujeres". No tiene muchos seguidores pero la iniciativa está. 

Pueden ver notas relacionadas en este link (página oficial del metrobus) o una nota acá.
En México las mujeres son acosadas, secuestradas, desaparecidas. En la TV del metrobus pasan fotos y descripciones de mujeres desaparecidas todo el tiempo. En el 2015 se registraron 88 casos al día de secuestros. Podés ver la nota aca.




También hay taxis color rosa!!!

Me bajé en la estación Hidalgo frente a la Iglesia de San Hipólito, un sitio de gran trascendencia histórica y cultural, que constituye uno de los centros de peregrinaje religioso más importantes de la Ciudad de México.

Un poco de historia
Este templo fue edificado en el sitio donde los españoles sufrieron el mayor número de bajas registradas durante la Batalla de la Noche Triste (1 de julio de 1521) fecha en que los aztecas infligieron una de las principales derrotas militares a las tropas españolas al punto que estas estuvieron a punto de ser aniquilidas. Los sobrevivientes huyeron por la Calzada de Tacuba (hoy Puente de Alvarado) hasta refugiarse en un sitio conocido como el "Arbol de la Noche Triste". Tras la conquista de Tenochtitlan, en el espacio que hoy ocupa el Templo de San Hipólito se mandó edificar una ermita que conmemorara a los muertos en la batalla.

Además, este templo es conocido como el Templo de San Judas Tadeo (patrono de las causas imposibles), debido a que en esta construcción se encuentra la imagen más venereda de este santo y su principal sitio de culto. Este santo es muy popular entre los mexicanos, los cuales le rezan para obtener ayuda  principalmente en caso de desempleo y problemas económicos. La fiesta principal se celebra el 28 de octubre, sin embargo cada día 28 del mes se celebran misas especiales en su honor. Este acontecimiento aporta un toque festivo a la ciudad y muestra la fusión entre ritos indígenas y cristianos que se encuentran latentes en la vida mexicana.



En la Iglesia conocí a Uitzilli, un guardia de seguridad que primero no me dejó sentarme en las escaleras pero después terminó contandome que su nombre significa colibrí/picaflor en idioma original mexicano: Nahuatl.
Uitzilli también me contó un poco la historia de la Iglesia y opinaba que todas las cosas que veneran los mexicanos le parecen ilógicas. Rinden culto a culturas, costumbres y religiones que no son propias, como el caso de San Hipólito. Hacen peregrinaciones a un templo que rinde honor a españoles, a los mismos españoles que hace años los invadió.
Alrededor de la Iglesia hay puestos de comidas, ropa, juguetes y obviamente todo el cotillón correspondiente.








Después de comer una porción de frutas me fui caminando hasta el Palacio de Bellas Artes bordeando la Alameda Central, un parque enorme, con muchas fuentes y glorietas. Me senté un rato a descanzar mientras miraba cómo los nenes jugaban con el agua de las fuentes. De fondo se escuchaba una música media rara, una fusión entre algo típico y algo árabe. No sabría cómo describirla pero sonaba bien, seguramente salía de algún local, acompañada de la voz de un mexicano anunciando a gritos las ofertas del día. Esto me hizo acordar a los vendedores de San José en Costa Rica.

También me quedé viendo a unos chicos que andaban en skater sobre un monumento a Beethoven y en frente el imponente Palacio de Bellas Artes.










Después de mirar y admirar cada detalle de su arquitectura entré a la exposición Vanguardia Rusa. El vértigo del futuro. Muestra de las aportaciones rusas a las vanguardias artísticas del siglo XX.

Un poco de historia
El desbordamiento de la creatividad artística en Rusia generó la llamada Vanguardia rusa, un movimiento que engloba diferentes disciplinas como el cine, la arquitectura, el diseño, la escultura, la pintura, la fotografía, la literatura, que explotaron entre 1890 y 1930.
En un tiempo de cambio, de esperanza e incertidumbre, artistas como Vladimir Tatlin, Aleksander Rodchenko, Kazimir Malevich, Serguei Eisenstein o Vasili Kandinsky manifestaron ideales propios y colectivos que rompían con los esquemas al tiempo que daban vida a imágenes coloridas, geométricas, etéreas.
Sus principales exponentes se movieron por Europa y Estados Unidos, incluso México, hacia donde expandieron sus brazos e influencias, por lo que se los puede considerar piezas clave para el desarrollo del arte contemporáneo de nuestro tiempo.


¿El arte cambia la vida o la vida cambia el arte? ¿El arte se piensa o se siente?
Son algunas frases que me quedaron de esta exposición y de este día multifacético en el D.F.
El día no me alcanzó para llegar hasta el Zócalo. Evidentemente algo me dice que lo tengo que dajar para más adelante.

El arte se reinventa cada tarde. 
(esta frase la saque de un recorte de diario que encontré hace poco).

Acá les dejo algunas fotos de los murales que se encuentran en el Palacio de Bellas Artes.





 


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