Día de Muertos (y también su cumpleaños)

lunes, 2 de noviembre de 2015

Es un día de puro festejo, un día de fiesta en donde los vivos invocan a los muertos y se encargan de dejar fotos y objetos que remitan a esa persona. Se arman altares y se deja todo lo que a ese muerto le hacía feliz, sus vicios, sus objetos de valor más preciados, recuerdos, etc.
El Día de Muertos es considerado la tradición más representativa de México. Se celebra en dos días: el 1 de noviembre es dedicado al alma de los niños y el 2 de noviembre a la de los adultos.




Yo ayer invoque a Sebas y se me viene su sonrisa, una camiseta de estudiantes y una foto en familia. Hoy invoco a mi abuelo, no solo porque es el Día de Muertos, sino porque también es su cumpleaños. Pienso en vino, pan, un banco de plaza, una caña de pescar, imágenes de yo dandole besos a los pescados antes de ponerlos en el balde. Veo un banco de plaza, mujeres y otra foto familiar.
Cierro los ojos y los veo a los dos, los abrazo, les digo que los amo y ya después los dejo solos para que sigan hablando y como siempre, sigan haciendo de las suyas.


Hay varias maneras de festejar estos días. Se arman altares super coloridos, llenos de flores, girnaldas, pan de muerto, ofrendas, se ilumina el camino de regreso a casa, calaveritas literarias y por sobre todo, mucho humor ante la muerte.

Ofrendas de bienvenida

La creencia popular es que las almas de los seres queridos que se nos fueron regresan de ultratumba durante el Día de Muertos. Por ese motivo, se los recibe con una ofrenda donde se coloca su comida y bebida favorita, fruta, calaveritas de dulce y, si fuese el caso, juguetes para los niños. No faltan las fotografías de los difuntos y las coloridas flores de cempasúchil.


Iluminando el camino de regreso a casa
Una parte importante de ésta tradición implica visitar los cementerios. Ya sea durante el día o la noche, las familias acuden y colocan velas sobre las tumbas como una forma de iluminar el camino de las almas en su regreso a casa. Muchos pernoctan en los panteones que abren las 24 horas durante esas fechas. Otros contratan grupos musicales que interpretan las canciones preferidas de los difuntos al pie de su sepulcro.  

El humor mexicano frente a la muerte
En México se percibe a la muerte de una forma muy peculiar. Los mexicanos utilizan la sátira para burlarse de ella. Ejemplo de ello es la popular “Catrina”: una calavera vestida con diferentes atuendos como muestra de la presencia de la muerte en todo lo cotidiano.



Las calaveras literarias
En la celebración del Día de Muertos las calaveritas de dulce no son las únicas protagonistas. La cultura popular mexicana encuentra diversos medios de expresión para mostrar su sentir por esta tradición. Entre las más populares se encuentran las famosas calaveras literarias; se trata de versos rimados que ironizan situaciones de personajes populares e impopulares usando el tema de la muerte con una intención humorística.

Hace poquito en el trabajo hicimos intercambio de calaveritas y Dani escribió una para mi:
"De una tierra lejana llegó. A México se vino a vivir. El chimichurri y el mate en su maleta los guardó, para no dejar de sonreir. En el barrio de Narvarte se instaló, hasta que un guay el mate le dió".


El pan de muertos que se comen los vivos
Algo infaltable en cada cena y ofrenda es el pan de muerto. Los hay de diferentes estilos y formas. El más popular es redondo, cubierto de azúcar blanca o roja, con tiras que simulan huesitos. También están aquellos con formas de esqueletos o animales. Los ingredientes pueden varían dependiendo de la región, como es el caso de los panes cubiertos con ajonjolí, típicos de Xochimilco.


Y lo mejor de todo, sin duda, los disfraces :)








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