Mi sonrisa se siente mejor ...

miércoles, 19 de julio de 2017

Muchas veces escribir no es tan fácil como quisiera que fuera. O por lo menos yo no lo puedo hacer si la inspiración no viene a mi de una manera rápida y fugaz. Y si no lo hago es ese preciso momento, quizás puedan pasar varios días o meses sin que lo vuelva a hacer.
Ahora quizás lo hago porque después de varios meses encontré un lugar en donde todo lo siento bien. Mi cabeza se siente bien, mi cuerpo se siente bien y mi sonrisa se siente mejor.

Foto con el hermoso de mi primo.



La vida es un espectáculo imperdible

domingo, 25 de diciembre de 2016

Puedes tener defectos, estar ansioso y vivir irritado algunas veces, pero no te olvides que tu vida es la mayor empresa del mundo.
Sólo tu puedes evitar que ella vaya en decadencia.
Hay muchos que te aprecian, admiran y te quieren.

Me gustaría que recordaras que ser feliz, no es tener un cielo sin tempestades, camino sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones.
Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.
Ser feliz no es sólo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza.
No es apenas conmemorar el éxito, sino aprender lecciones en los fracasos.
No es apenas tener alegría con los aplausos, sino tener alegría en el anonimato.
Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones, y períodos de crisis.
Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista para quien sabe viajar para adentro de su propio ser.
Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse actor de la propia historia.
Es atravesar desiertos fuera de si, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma.
Es agradecer cada mañana por el milagro de la vida.
Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.
Es saber hablar de si mismo.
Es tener coraje para oír un "no".

Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta.
Es besar a los hijos, mimar a los padres, tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran.
Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple, que vive dentro de cada uno de nosotros.
Es tener madurez para decir "me equivoqué"
Es tener la osadía para decir "perdóname"

Es tener sensibilidad para expresar "te necesito"
Es tener capacidad de decir "te amo"
Que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz...
Que en tus primaveras seas amante de la alegría.
Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría.
Y que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo.
Pues así serás más apasionado por la vida.
Y descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta.
Sino usar las lágrimas para regar la tolerancia.
Usar las pérdidas para refinar la paciencia.
Usar las fallas para esculpir la serenidad.
Usar el dolor para lapidar el placer.
Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.

Jamás desistas....
Jamás desistas de las personas que amas.
Jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible!"

Día 22: escribí el monólogo interno que experimentás cada vez que te sentás a escribir

viernes, 11 de noviembre de 2016


Cada vez que uno se sienta a escribir la cabeza quiere irse a otro lado y busca mil excusas para hacer otra cosa. Aniko dice que esta es la oportunidad perfecta para dejar que mi cabeza haga lo que hace siempre, solamente que ahora hay que transcribir los pensamientos en tiempo real. 

Entonces... en qué pienso cuando me quiero sentar a escribir? No se.. ahora me hice unos mates y la música de Spotify dejó de sonar, algo pasó en la tablet. Un amigo de facebook publicó una canción de Chet Faker y volví a escuchar varias canciones que tenía olvidadas.
Creo que quiero escribir sobre el día feo que hace. Hoy también es el cumpleaños de mi hermano Martin. Hoy voy a un concierto de Love of Lesvianç pero mientras escribo esto estoy pensando en la tarta de dulce de leche con ralladura de chocolate amargo que tengo a mi derecha. Ok, no me la voy a comer... pero me dan ganas.
Quiero escribir sobre cuando escucho una canción en inglés y mi cabeza hace algo raro.. Escucha la melodía y me lo traduce en lo que yo quiero que esa canción diga, pero que tenga que ver con lo que me está pasando internamente. Pasan las vecinas, me saludan y me desconcentran.
Me dan ganas de caminar sobre algún planeta.

Creo que me voy a tatuar esto.
Leo varias veces la consigna. Me rasco el brazo. Creo que una vez lei en un libro de Cortazar que la gente se rasca el brazo cuando esta en una situación incómoda, algo le da vergüenza o no sabe qué decir sobre algo. Como si rascarnos el brazo nos haría invisibles. Que raro. Googleo lo que significa "rascarse el brazo" y me aparecen un montón de notas que hablan sobre la psicología del cuerpo.

Escribí la palabra "psicología" y me acuerdo de una charla que tuve con C sobre la evolución del alfabeto y la introducción de palabras nuevas a nuestro vocabulario. No se qué institución aprobó hace años que "psicología" también se puede escribir sicología. Ok, pero si le sacas la letra "p" la palabra pierde su significado. 

Lo googleo.
Psi (Ψ ψ) es la vigésimo tercera letra del alfabeto griego. El símbolo (Ψ ψ)  es el dibujo estilizado de una mariposa, y aparece a partir de la unión de la letra Psi con la palabra griega “Psique”, que en un principio representaba a la  “mariposa” y más tarde se empleo con el significado de “soplo de brisa”, “aliento”, “ánimo” y, finalmente “alma”. De aquí que el nombre de Psicología  como “ciencia del alma” se represente con la letra Psi (Ψ ψ) .

Creo que ya pasaron como 2 horas y todavía no publiqué esto. Voy por el segundo termo de mate. Pienso en un chico que me gusta pero ayer C me dijo que yo tenía miedo. Eran como las 12 de la noche y no me podía dormir. Creo que estaba pensando en él.

Los planetas y yo

martes, 19 de julio de 2016

Ok. Hoy me desperté y me di cuenta de que tengo aproximadamente un promedio de 2 meses entre que escribo algo y vuelvo a escribir. Cuando me pasa eso siento que hasta me miento a mi misma. Igualmente no me preocupa tanto como piensan. Tampoco es que tengo la necesidad de escribir todos los días, pero no me vendría nada mal para ejercitarme un poco.

Tuve meses que escribía TODOS LOS DÍAS lo que soñaba.
Tuve meses enteros en donde anotaba en una libretita todo lo que hacía, lo que veía, escuchaba y todo lo que decía en el día.
Tuve meses sin escribir absolutamente nada, porque ni siquiera sentía que tenía que hacerlo.
Tuve meses en donde a pesar de tener tanto por fotografiar, no saqué ni una sola foto.
Pero de pronto llega Julio ponele, y no se qué es lo que pasa. Ayer le decía a varias amigas que este mes los planetas se alinearon de una manera algo rara.. No se qué estará pasando ahí arriba, pero en serio algo raro está pasando. ¿Vos no lo sentís? Porque yo te juro que sí y ahora me paso todas las mañanas escuchando Radiohead.

This is what you get
When you mess with us

For a minute there
I lost myself, I lost myself


Ok, capaz que es pura casualidad que yo escriba que los planetas se alinearon un poco raro conmigo y después Thom Yorke este cantando "Esto es lo que consigues cuando te metes con nosotros. Por un minuto allí, me perdí a mí mismo, me perdí."




Esperá, porque eso no es nada! Decime si no te paso también que el mes anterior fue un relajo total, y ahora te pasa de todo. Haces cosas bien, pero muchas mas, mal. 
Te escribe tu ex, y está todo más que bien, lo re queres, te encanta hablar con el, extrañas algunas cosas. No te aburre chatear 2 horas. 
Todavía me sigue peleando porque no tengo un celular y al igual que todos me dice "Dale Bel, amigate con la tecnología. Comprate un celu que tenga whatsapp. Comprate un celu básicamente" (quiero que sepan que siempre googleo la palabra whatsapp y twitter porque no se cómo se escriben). 




Y no tiene nada de malo que te escriba un ex, que puede tener de malo que otra persona que te quiere mucho te escriba. Deberías de estar feliz por eso... se ve que algo (dentro de todo) hiciste bien. Asi que dale (me lo digo a mi misma) no te hagas la cabeza pensando en que los planetas se alinearon de una manera algo rara este mes.. 

Los planetas están ahi y hacen lo que quieren. Hacen todo un poco más entretenido. Creo que estoy más feliz amigandome con los planetas que con la tecnología.







 

Antes de decir que no...

domingo, 12 de junio de 2016

Antes de decir que no, pensá que algún día te vas a morir. Sí, te vas a morir.

Metete al mar, despeinate... que la sal te endurezca el pelo y la piel, que te despinte. Metete de día, de noche... que una ola gigante te lleve a pasear y la arena se te meta en los calzones. Que el "toples" sea por la fuerza del agua, menos sexy y más divertido. Cagate mucho de risa, enterrate en la arena, hacé un castillito... sí, estás peludo, pero las ganas de hacer un castillito no se van jamás.

Tirate en paracaídas que tenés más probabilidades de morirte entrando el auto a la cochera de tu casa, cruzando la avenida apurado para ir a laburar, o de un ataque al corazón post- estrés, post- chatarra, post- depresión. Acostate con tu perro y llenate la ropa de pelos, escuchá su corazón... ese sí que late por vos.

Juntate con tus amigos aunque no tengas un puto peso. Siempre hay un paquete de arroz por ahí, o unas criollitas. Juntate con ellos y meate de risa y si los ves con el celular, tiraselos por la cabeza. Putealos, que están ahí con vos... el resto puede esperar. Coman el asado, vayan a la montaña, ponganse en terlipes en el medio de la calle. Sólo para reír. La amistad sana y no hay antidepresivo que le toque los talones.

Viajá. Ahorrá y viajá. Quizás cuando termines de pagar la ropa que te estás comprando ya la hayas dejado de usar. Quizás cuando termines de pagarte tu casa se haya llevado la deuda... toda tu energía. Quizás cuando termines de pagarte el auto te hayas acostumbrado a caminar. Quizás cuando termines de pagar el microondas te des cuenta de que como calentar en el horno no hay. El somnier extra súper archi blah blah "King" puede esperar, mejor una garrafita para la montaña. Escuchame pendejx, viajá.
Viajá, viajá para enriquecer el alma. Conocé gente, culturas, idiomas. Viajá para ver y escuchar que el amor en todos lados tiene la misma lengua. Viajá, tirate al pasto. Vaciá cuarenta y cinco termos de "meta mate y charla" y que te quede la lengua verde de chupar la bombilla mientras guardás las fotos de ese paisaje en tu cabeza. Y si no hay guita, andate igual. Andate abajo de una planta. Tres frazadas, fideos blancos y nada más.

Escuchá, escuchá a tus viejos. Preguntales todo lo que no sabés, todo lo que pasó. Cuántas veces amaron y cuántas perdieron un amor. Preguntales que querían ser de grandes cuando eran chicos. Preguntales porqué carajos no lo hacen si están vivos. Hablá, hablá con ellos que te escuchan hasta en silencio. Deciles que los querés y metete el orgullo post-moderno liberal de "todo me chupa un huevo" en el culo. Porque ellos también se van a morir. Abrazalos como si fuera la última vez... que ni las velas de cumpleaños, ni las estrellas fugaces, ni las vaquitas de San Antonio tienen el poder de conceder la inmortalidad.

Decilo todo. Decilo, escribilo, transmití. Sacate la vergüenza de las venas. Decile que la querés, decile que lo amás. Metele un beso para que no se olvide más. Decile que te dormís y te levantás pensándolo/la. Decile, decile todo lo que se te cruce por el bocho. Sé asquerosamente romántico/a. Empachate. Dejá de hacerte el/la durx que todos bien sabemos lo que siente el otro. Así que... decilo. ¿Qué podés perder? Decile lo que te gusta, lo que te enloquece, lo que te excita.
Dejá de sobarle la espalda a la tristeza y abrazala, abrazala fuerte y que se vaya un tiempo para volver fresquita como una lechuga y así... la volves a abrazar.

Antes de tener hijos... sé un niño, sé un niño todo el tiempo que más puedas. Dormí, salí, reíte, comé chocolates y gomitas y reíte. Fulminá tu juventud... antes de envejecer. Y cuando te pongas viejo, contale a la generación entrante... qué significa cada una de tus arrugas. No les dejes tu cuerpo gris, dejales tus ganas de vivir. Dale viejo, dejalos que jueguen a la pelota en la siesta ¿Te acordás cuando jugabas a la pelota en la siesta? Dale, no llames a la policía. Comprate un paquete de bombitas y cuando te toquen el timbre mojalos también. Dale viejo, viejo las pelotas. Sí, viejas las pelotas pero sangre en el pecho. No fué hace tanto viejo, acordate y reíte con ellos... antes de decir que no.

Quisiera ser ...

lunes, 2 de mayo de 2016

Quien vive de prisa no vive de veras,
quien no echa raíces no puede dar frutos.
Ser río que recorre, ser nube que pasa,
sin dejar recuerdo ni rastro ninguno,
es triste y más triste para quien se siente
nube en lo elevado, río en lo profundo.

Quisiera ser árbol mejor que ser ave,
quisiera ser leño mejor que ser humo...

 Llegando a Cuba

Dos meses después

viernes, 22 de abril de 2016

Me gustan los aeropuertos porque me gusta observar a la gente. Me gusta verla ir y venir. 
Unos tienen caras felices y otros caras tristes o sin expresión.
En mi caso, llegar a un lugar siempre significó estar feliz. No importa si llegaba o me iba. Aunque solo una vez, llegué triste a un aeropuerto.
Ahora estoy en el aeropuerto de Benito Juarez esperando el vuelo que sale para La Habana. 
Y obviamente, estoy feliz.

Tengo una anécdota de este viaje, pero no la voy a contar porque le paso a una prima de la amiga de la tia de la mamá de una amiga de mi amiga. Entendí que lo que pasa en los aeropuertos, se queda en los aeropuertos. Pero el que quiera escuchar esta historia que le paso a una prima de la amiga de la tia de la mamá de una amiga de mi amiga, que me escriba así se la cuento.

A veces siento que que hay cosas que no puedo escribir, o yo todavía no puedo escribir todas las cosas que quisiera escribir. Tengo un amigo que me diría "das lo que recibís y recibís lo que das. Por eso "generalmente" siempre te pasan cosas lindas o le ves primero el lado positivo a las cosas. Por eso también, tenés experiencias con gente que tiene buena onda, mucha energía y principalmente... atraes gente buena".

Lo que pasa en los aeropuertos.... se queda en los aeropuertos.





Me cuesta escribir un poco sobre Cuba (y por eso quizás tardé un poco en escribir este post) porque me hubiera gustado quedarme más tiempo del que me quedé y todavía me siento mal por eso.

Al llegar a Cuba me sentí feliz (como cada vez que me pasa cuando llego a un aeropuerto). 
Sabía que iba a ser un lugar de esos que es dificil olvidar.

Un chico de traje con un cartel que decía mi nombre y apellido me estaba esperando. Me ayudó con mi mochila y fuimos hasta su taxi. Sin decirle nada me senté adelante, abrió su puerta, se rió y me dijo: "me llamo Yunior" (si! Yunior con Y").
- Hola Yunior soy Belén. Perdón pero no me quiero sentar atras.
- No hay problema - dijo Yunior - Me encanta que vengas adelante.






   

Yunior me hizo 58 mil preguntas, me dijo que era linda otras 58 mil veces, me dió consejos y a cada rato me miraba y se reía. Creo que le gustó que me sentara adelante y fuera su copiloto.
En un semáforo paramos al lado de otro taxi que llevaba a una pareja. El conductor (que conocía a Yunior) me dijo que tenía ojos lindos. El semáforo se puso en verde y avanzamos. En el siguiente semáforo también paró al lado nuestro y me dijo que se admiraba por mi belleza (bue). El semáforo se puso en verde y avanzamos. En el siguiente semáforo también paró al lado nuestro y yo justo estaba anotando una dirección. Yunior aprovechó la ocasión para mentirle al otro taxista y decirle que yo estaba anotando su teléfono. Semáforo en verde. Avanzamos. 
En el último semáforo me dijo:
- Para resumir, porque mi viaje se desvía y no puedo perseguirte por toda la ciudad. Quiero que sepas que tu eres linda. Eres un conjunto de cosas bellas.
Sonreímos juntos y lo perdí de vista.










Ya me habían advertido de que absolutamente TODOS los cubanos se iban a enamorar. Pero no de mi, ni de mis ojos, sino de mi VISA.

Yunior llegó al departamento de casas de familia que con Vale habíamos reservado y sutilmente se invitó a pasar para "hacerme compañia".
- No. Gracias Yunior - le dije. Y nunca más lo volví a ver. Y si... era lindo ese cubano.

Golpié la puerta y Vale contestó con un "no hay nadie!". 
Abrió la puerta y no podía creer estar ahí con ella. Ya al primer segundo de llegar estaba lamentando tener que quedarme tan pocos días con ella.






  

A las dos horas de estar recorriendo La Habana y que cada 5 minutos, absolutamente todos los cubanos paren para decirte lo buena y linda que estás, ya no resultaba gracioso como al principio. Los primeros 15 minutos es genial, te reís y te sube un poco el autoestima y bla bla bla... pero después de eso ya no querés escuchar a nadie.











Hubo una noche que con Vale estábamos buscando un bar para tomar algo. Las calles son muy oscuras y a simple vista parece como si te fuera a pasar algo malo y que es un lugar peligroso. Pero no es asi. La gente andaba por la calle como si nada. En lugar de pensar "Uf, que estos dos que vienen ahi no me roben" lo único que se te viene a la mente es: "A ver qué me van a decir ahora?".








Y así, es todo el tiempo. Los cubanos quieren irse de Cuba y la única opción que tienen es casarse con una extranjera y asi cumplir su sueño de irse. No es que nosotras les rompimos el corazón. Como dije antes - Solo están enamorados de mi Visa-.







Un día, en las puertas de la Universidad conocimos a una cubana (no me acuerdo su nombre ahora, pero lo tengo anotado en alguna libretita de ese viaje). Ella estaba "yendo a la Universidad supuestamente", a repasar para un final. Hablamos mucho con ella y terminamos haciendo un mini tour por la Universidad, fuimos a un bar histórico de La Habana y nos hizo probar un Negroni (Ron, cola, limón, albahaca y miel). Al dar el primer sorbo al trago nos dimos cuenta de que no habíamos desayunado asi que para que no nos caiga tan mal aprovechamos a comernos un plato típico de la casa.










Seguimos recorriendo la zona de Vedado y Habana Centro. Nos metimos por un pasillito, subimos escaleras, pasillito más chiquito y terminamos en una casa comprando habanos. Buscamos casas de cambios para poder cambiar CUC y volver al bar a pagar nuestro "desayuno/almuerzo" que no habíamos pagado porque no nos había alcanzado la plata. La encargada nos dijo que estaba todo bien y que volviéramos más tarde a pagarlo.
Nos despedimos de nuestra amiga cubana hacia direcciones contrarias. Ahí nos dimos cuenta de que en realidad ella nunca iba a ir a la Universidad, sino que solo estaba buscando extranjeros para hacer un mini tour, invitarle una comida, comprar habanos en donde a ella le dan una comisión y un bono de leche para su hija... en fin, buscar una oportunidad para sacar algo de dinero. Pero bueno, la verdad es que pasamos una linda mañana y conocimos lugares que nunca hubíeramos llegado sino hubiera sido por ella.

En La Habana te despistas dos segundos y te pasan por arriba con el tema plata. Hay que estar super atentos y regatear absolutamente todo.






Ya se acercaba el día en que me tenía que volver. Me sentía mal. Me quería quedar.
Pasamos un día en las playas del este y me daban más ganas de quedarme y seguir recorriendo con Vale. Algún otro viaje seguro que nos encontrará juntas.

Obviamente voy a seguir contando más de este viaje... porque a pesar de haber estado pocos días, todavía hay mucho para contar. :)